Tal vez no quieras saber nada de el. Quizás ya no te importe lo que pasa por su cabeza. A lo mejor has dejado que la indiferencia te gane la batalla, y que su mirada se borre de una vez por todas. Es posible que te hayas desligado de sus palabras, y que ya no te afecte lo que tenga que decir. Puede que te de igual su sonrisa, y que sus lágrimas te resbalen. Supongo que lo has olvidado.
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